Vida y Gesta de Guzmán "El Bueno"
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Vida y gesta de Guzmán el Bueno D. Alonso, hijo bastardo de D. Pedro Núñez de Guzmán, nació en León el día de San Ildefonso de 1256 (24 de Enero), según relato de su propio hijo: "Nasquió Don Alonso Pérez de Guzmán mio señor, i padre, según que en sus escrituras yo fallé, dia de San Ildefonso a veinte i quatro de Janero era de mil doscientos e noventa e quatro año(…)", que trasladándolo a nuestro calendario actual, se corresponde con el 24 de Enero de 1256. Se educó en casa de su padre, aprendiendo pronto todo lo que en aquellos tiempos constituía la educación de un caballero. A las órdenes de Lope Díaz de Haro, Señor de Vizcaya, en cuyos tercios militaba, tomó parte por primera vez en combate. A los veinte años se encontraba luchando en Jaén, cuando en un momento de suerte logró apresar al privado del emir marroquí. En un festejo que tiene lugar para celebrar el acontecimiento, se produce un enfrentamiento, ante el rey Alfonso X, entre D.Alonso y su hermanastro, el cual proclama a los cuatro vientos la bastardía de nuestro personaje. |
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Sintiéndose herido moralmente, decide autoexiliarse a Algeciras, en donde se puso al servicio del soberano marroquí Abu Yusuf. Allí luchó bravamente, adquiriendo gran fama, siéndole concedido elevado cargo de armas. Consiguió la libertad de los cautivos cristianos que había en Marruecos bajo el pretexto de aumentar sus huestes; doblegó a varios reyes marroquíes convirtiéndoles en vasallos de su señor; recaudó impuestos a tribus a las que el merení no lograba poder cobrarles;… y, por supuesto, junto a esta fama, también aumento su renta. Mientras tanto, el infante Don Sancho, se rebela contra su padre, Alfonso X, quedando éste sólo en Sevilla, por lo que solicita ayuda a su gran enemigo Abu Yusuf. La forma de hacerlo es enviando una carta a Don Alonso Pérez de Guzmán, para que éste interceda ante el emir. El de Guzmán acepta el reto y consigue del merení doblas de oro como socorro inicial. Con esto Don Alonso y sus huestes cruzan el estrecho y se dirigen a Sevilla, donde el monarca agasaja a Don Alonso y lo casa en 1282 con Doña María Coronel, dándole de regalo de boda, Alcalá de los Gazules (amén de la dote de la novia). Varios días después de la boda regresa a África con Abu Yusuf. En abril de 1284 muere Alfonso X sucediéndolo Don Sancho IV y dos años después lo hizo Abu Yusuf sucediéndole su hijo Abu Yacub. Este intenta librarse de los cristianos y, en especial, de Don Alonso. Mas éste descubre la treta que le tenía preparada (ir a cobrar impuestos con pocos hombres a una tribu, la cual sería recompensada por el monarca si mataban al de Guzmán), por lo que se puso en contacto con las galeras castellanas y con la excusa de ir a defender Tánger, embarcó junto con sus hombres en la península. Corría el año 1292. En Sevilla prestó sus servicios al monarca castellano que le recibió con grandes muestras de contento: que mejor empleado estaría un tan gran caballero como él sirviendo a sus reyes que no a los africanos. Conquistado Tarifa a los benimerines, doña María Coronel para alejar a su esposo de la corte de Sevilla, según cuentan distraído con unos amores de una doncella de buen linaje, de la que tuvo una hija, logró que el monarca le confiara la alcaldía de la plaza. Mientras el infante Don Juan es expulsado de la Corte por rebelarse contra su hermano Don Sancho IV. Se dirigió a Portugal, en donde también es expulsado. Por ello, se encaminó a África, llevándose a su paje, el hijo mayor de Don Alonso, Pedro. En Fez se puso a las órdenes de Abu Yacub, prometiéndole Tarifa. En la primavera de 1294 se inició el sitio. Don Juan procuró tentar a Don Alonso de múltiples formas. Ante la negativa de éste, intentó tomar la plaza por la fuerza. Sin embargo, tanto las defensas como los defensores resistieron todos lo embates. Encolerizado y apurado el príncipe Juan por no poder cumplir la palabra que le había dado a Abu Yacub, intentó otra vía lo que por la fuerza no era posible. Así que maniató a Pedro Alonso y, tras presentarlo a su padre, amenazó con degollarlo ante su presencia. Mas sólo obtuvo una negativa por respuesta: “E don Alonso Pérez le dijo que la villa que gela non darie; é alazólez de encima del adarve un cuchillo, é dijo que ante quería que le matase aquel fijo é otros cinco si los tovieses, que non darle la villa del Rey su señor, de que él ficiera omenaje”*. Cuenta la leyenda que mientras pronunciaba estas palabras D. Alonso arrojo su propio cuchillo demostrando de esta manera que no entregaría la plaza bajo ningún concepto. Esto irritó tanto al infante, que allí mismo lo degolló, mandó cortar su cabeza y la catapultó al castillo. Viendo los africanos que era imposible conquistar la villa mientras estuviese Don Alonso en ella, se retiraron a África a principios de septiembre de 1294. * Sánchez Albornoz, Claudio, Lecturas Heroicas Españolas, Madrid, Editorial Rialp, 1981. pág. 155. |