La música, elemento importante en cualquier tipo de acontecimiento festivo, se convierte en las fiestas de Moros y Cristianos en algo más. No es tan sólo un complemento de nuestra fiesta. Es mucho más. Es un sentimiento.
Cada una de las notas musicales impregnan a la ciudad, al público y, por supuesto, al festero.
Es especialmente emotivo cuando al finalizar la Entrada de Bandas de Música, todos los músicos interpretan la marcha Chimo. Se ve como desde el niño más pequeño hasta la persona más anciana desfilan al oír sus notas. Es todo un placer para los amantes de nuestra fiesta.
La Comparsa Gusmans también hace su aportación al mundo de la música moro-cristiana, ya que se han escrito varias marchas dedicadas a la institución o a personas que pertenecen a esta:
|